La música emocional es su elixir de vida. De lo contrario, la cubana Omara Portuondo, de 89 años, no estaría sufriendo las dificultades de los vuelos intercontinentales. En verano, por fin ha llegado la hora: la más grande intérprete del género cubano "Filin" (sentimiento) volverá a la Ópera Estatal de Viena como parte de su gira de despedida, donde actuó por última vez con el pianista Chucho Valdés en 2011.
El arte de Portuondo se encuentra enteramente en el lado soplador de la música cubana. A esto pertenecen también los Boleros altamente melancólicos, que dan testimonio de las aberraciones del "Alma Sensual". Portuondo ha conservado su alma sensible hasta la vejez. Todavía le pasa que se conmueve tanto cuando canta que estalla en lágrimas. Esto ya se podía observar en Viena con canciones maravillosamente sentimentales como "Esta Tarde Vi Llover" o "Dos Gardenias".
Nacida en La Habana en 1930, la cantante comenzó su carrera en 1945 en el famoso Club Tropicana, inicialmente como bailarina. En 1952 fundó el Cuarteto las d´Aida con su hermana Haydee y otros dos colegas. Por primera vez le costó el éxito suprarregional. En 1959 Omara Portuondo grabó su primer disco en solitario con "Magia Negra". Mientras su hermana Haydee emigró a los Estados Unidos, Omara se quedó en Cuba. Como artista leal al régimen, también pudo viajar por todo el mundo durante el reinado de Fidel Castro.
Esto era urgentemente necesario, especialmente a partir de 1997. En esa época, Omara Portuondo fue la única mujer que participó en el éxito mundial "Buena Vista Social Club" producido por Ry Cooder. Con discos tardíos como "Flor De Amor" (2004) y "Gracias" (2008) demostró que es una cantante muy sensible incluso en su edad avanzada. En 2009 recibió su primer y único Grammy. Incluso a una edad avanzada, Omara Portuondo comunica virtuosamente las posibilidades de la melancolía.