Béjart Ballet Lausanne: Todos los hombres casi siempre imaginan / Brel And Barbara / Bolero

Todos los hombres casi siempre se imaginan


John Zorn es uno de los principales compositores de la música contemporánea estadounidense. La densidad y pluralidad de su obra excepcional iniciada a mediados de los años 70, su audacia y libertad artística, han atraído y fascinado constantemente al director artístico del Ballet Béjart Lausanne. Un encuentro entre el músico de vanguardia y el coreógrafo estaba en los libros. Lausana, 2018, el estudio Béjart Ballet Lausana. Gil Roman se enfrentó al considerable volumen y variedad de las composiciones del músico y se sumergió en el universo creado por el genio del multi-instrumento desde 1990 hasta 2017... Así es como paso a paso, con un movimiento, un gesto, Gil Roman ha llevado a sus bailarines más allá de las paredes....


Brel y Barbara


"Durante treinta y cinco años, Bárbara, mi fiel amiga, mi hermana, me dijo "Soy luz negra" y creé una coreografía sobre L'Aigle noir, seguida de una película, nací en Venecia, donde ella tuvo el papel principal, Noche Luminosa y Jorge Donn era el Sol. Conocí a Brel en Bruselas, donde vivía en ese momento con mi compañía, cuando interpretaba El hombre de La Mancha en el Teatro Real de la Moneda. Él dijo: "Un día haremos algo con Barbara y conmigo"..." Maurice Béjart


Bolero


"La inscripción para mi Bolero, dijo Ravel, debería ser: Métete eso en la cabeza". Más en serio, explicó: "En 1928, a petición de la Sra. Rubinstein (Ida Rubinstein, una famosa bailarina y actriz rusa), compuse un bolero para la orquesta. Es una danza con un movimiento muy moderado, constantemente uniforme, tanto en melodía como en armonía y ritmo, este último constantemente marcado por el tambor. El único elemento de diversidad es el crescendo de la orquesta". Maurice Béjart describe cómo ve la obra de Ravel: "La música es demasiado conocida pero siempre nueva por su sencillez. Una melodía -de origen oriental, no español- se enrolla incansablemente alrededor de sí misma, aumentando en volumen e intensidad, tragando el espacio sonoro y sumergiendo la melodía al final".

Programa y reparto

Elenco


Todos los hombres casi siempre imaginan la Creación en 2019


Gil Roman: Coregrafía
John Zorn: Música
Marc Hollogne: Colaboración en vídeo
Henri Davila: Trajes
Dominique Roman: Luces


Creación de Brel y Barbara en 2001


Maurice Béjart: Coregrafía
Jacques Brel, Barbara: Música
Maurice Béjart: Escenografías y vestuario
Dominique Roman: Luces


Creación de Bolero en 1961


Maurice Béjart: Coregrafía
Maurice Ravel: Música
Maurice Béjart: Escenografías y vestuario 
Dominique Roman: Luces

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Palacio de Versalles

Versalles, símbolo de la monarquía triunfante, tuvo una función artística igual que política. Luís XIV reunió en su dominio a los artistas más brillantes de la época, y permitió la eclosión de nuevos estilos. Este marco, configurado por las artes, fue el escenario de las fiestas más fastuosas: Teatro, ópera, ballet, fuegos artificiales, espectáculos ecuestres, náuticos y banquetes se sucedían en la cumbre.

Fiel a su historia, el Palacio de Versalles sigue siendo el escenario de una vida cultural y artística muy variopinta: Grandes Aguas, óperas, conciertos, ballets, grandes espectáculos, serenatas, Gran baile de disfraces y exposiciones de arte contemporáneo. Artistas de gran renombre vuelven a insuflar la vida a los espacios más hermosos con creaciones clásicas y contemporáneas.
 

El Palacio de Versalles (en francés: Château de Versailles, castillo, mansión de Versailles) es un edificio que desempeñó las funciones de una residencia real en siglos pasados. El palacio está ubicado en el municipio deVersalles, en Île-de-France. Su construcción fue ordenada por Luis XIV, y constituye uno de los complejos arquitectónicos monárquicos más importantes de Europa.

 

Con sus tres palacios, sus jardines y su parque, Versalles es un dominio inmenso. Si bien Luis XIII hizo edificar allí un pabellón de caza con un jardín, Luis XIV es su verdadero creador, ya que le dio su amplitud y determinó su destino.

Luis XIV dejó París y decidió construir Versalles como una pequeña ciudad alejada de los problemas. Tendría varias etapas constructivas, marcadas por las amantes de Luis XIV.

 

El jardín de Versalles es clasicista, ordenado, racionalizado. Con el paisajismo se obliga a la circulación. Crea una organización que relaciona todas las esculturas y fuentes y ensalza la monarquía. Las esculturas se señalan unas a otras. Progresiva civilización del jardín: muy ordenado, podado y cuidado en la zona próxima al palacio, y después se va asilvestrando, es decir que se hace más silvestre a medida que nos alejamos del palacio.

Tres siglos después de su creación, el dominio sigue siendo considerable pues cuenta con 800 hectáreas, 20 km de caminos, 200 000 árboles, 35 km de canalizaciones, 11 hectáreas de techumbre, 2 153 ventanas y 67 escaleras.

El conjunto del palacio y parque de Versalles, incluyendo el Gran Trianón y el Pequeño Trianón, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979.

Versalles vivió el apogeo de la Francia de los Borbones, pero también su destrucción: en Versalles se establecieron los Estados Generales desde 1789 hasta el 6 de octubre. En esta fecha, el palacio fue tomado por el pueblo y el rey y su familia obligados a trasladarse e instalarse en París. Desde entonces Versalles quedó vacío. En 1792, tras la caída de la monarquía, fue saqueado. Napoleón Bonaparte acarició durante un tiempo la idea de convertirlo en su palacio imperial, pero Versalles ya no se utilizará hasta el retorno de la monarquía. Luis Felipe encargó a su ministro Camille Bachasson, conde de Montalivet la conversión del palacio en museo: de esa época data la dedicatoria: "A todas las glorias de Francia".

Versalles ya sólo se utilizó de forma episódica o anecdótica. El palacio fue el cuartel general del ejército prusiano en 1870 durante el asedio de París. El emperador alemán fue coronado el 18 de enero de 1871 en la Galería de los Espejos. En él se refugiaron, durante la Comuna, Adolphe Thiers y su gobierno, sentándose en el gigantesco hemiciclo, en los sillones color burdeos hasta 1879. Después fue el centro de las elecciones presidenciales de la III y la IV República. Se decoró con grandes frescos que evocaban la guerra, la agricultura, el comercio, la industria y la paz. El Tratado de Versalles se firmó el 28 de junio de 1919, que puso fin a laPrimera Guerra Mundial.

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